Inventario Diferencial de Comportamiento (DSM-V)

El Inventario Diferencial de Comportamiento (DSM-V) es una herramienta diseñada para ayudar a padres, madres y profesores a identificar patrones conductuales y emocionales en niños y adolescentes.

Su objetivo es ofrecer una visión más clara sobre aquellas conductas que pueden requerir atención, apoyo o evaluación profesional

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A continuación encontrará una serie de afirmaciones relacionadas con el comportamiento habitual de su hijo o hija. Por favor:

  1. Lea cuidadosamente cada afirmación.

  2. Piense en la conducta del niño o adolescente durante los últimos meses.

  3. Seleccione el número que mejor describe con qué frecuencia ocurre esa conducta.

Frecuentemente no presta atención a detalles o comete errores por descuido en sus tareas escolares, el trabajo u otras actividades.

Frecuentemente inicia pleitos físicos.

Fatiga o pérdida de energía casi a diario.

Frecuentemente no sigue instrucciones o no termina una tarea escolar, del hogar o deberes en su lugar de trabajo.

Disminución en la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión la mayoría de los días.

Frecuentes mentiras para obtener cosas, favores u otros objetivos (engaño, estafa).

Le importa muy poco lo que le pase.

Frecuentemente corre y trepa excesivamente en situaciones inapropiadas (en adolescentes sensación subjetiva de inquietud).

Frecuentemente pierde las cosas necesarias para efectuar tareas o actividades.

Está fuera de la casa por la noche a pesar de la prohibición de los padres iniciando antes de los 13 años.

Frecuentemente desafía activamente o rechaza ajustarse a las solicitudes o reglas de los adultos.

Angustia recurrente o excesiva cuando ocurre o se anticipa una separación del hogar o de una persona significativa a la que está apegado.

Inquietud y nerviosismo la mayoría de los días.

Frecuentemente tiene dificultad para mantener la atención en tareas o actividades de juego.

Ha empleado un arma que puede causar daño físico serio a otros (un bate, ladrillo, botella rota, cuchillo, pistola).

Frecuentemente culpa a otros de sus errores o mal comportamiento.

Pesadillas frecuentes involucrando el tema de la separación de una persona significativa a la que está apegado.

Insomnio o hipersomnia casi a diario.

Dificultad para controlar su preocupación.

Rechazo o resistencia persistente a asistir a la escuela o alguna otra parte por el temor a la separación de una persona significativa a la que está apegado.

Frecuentemente le es difícil jugar o participar tranquilamente en actividades recreativas.

Ha forzado a otro a una actividad sexual.

Frecuentemente se enoja.

Se ha ido de la casa por una noche cuando menos en dos ocasiones o en una ocasión por un periodo de tiempo mayor.

Frecuentemente se enoja.

Se ha ido de la casa por una noche cuando menos en dos ocasiones o en una ocasión por un periodo de tiempo mayor.

Pensamiento recurrente de muerte (no solo temor a morirse), ideación suicida recurrente sin un plan específico o un intento de suicidio o un plan específico para cometer suicidio.

Ansiedad y preocupación excesiva que está presente la mayoría de los días.

Siempre hace lo que está bien.

Fácil fatigabilidad la mayoría de los días.

Marcada disminución en el interés o placer para todas las actividades la mayor parte del día, casi todos los días.

Preocupación persistente o excesiva acerca de la pérdida o posible daño que pudiera ocurrirle a una persona a la que está apegado.

Frecuentemente “anda a la carrera” o actúa como si “lo moviera un motor”.

Deliberadamente ha participado en iniciar un incendio con la intención de causar un daño serio.

Baja autoestima.

Deliberadamente ha destruido la propiedad de otros (diferente al causado por incendio).

Frecuentemente se aprovecha, amenaza o intimida a otros.

Frecuentemente habla en forma excesiva.

Ha forzado la casa, el edificio o el carro de alguien.

Frecuentemente “da” la impresión que no está escuchando cuando se le habla directamente.

Robo de ítems de valor importante sin confrontar la víctima (robo en tiendas sin forzar la entrada, falsificación).

Frecuentemente se levanta de su asiento en el salón de clase o en otras situaciones en las que se espera que permanezca sentado.

Frecuentemente está muy sensible o se molesta fácilmente con otras personas.

Frecuentemente evita, rechaza o se resiste a participar en actividades que requieren esfuerzo mental sostenido.

Siempre dice la verdad.

Frecuentemente discute con los adultos.

Rechazo o temor persistente o excesivo a quedarse solo o sin una persona a la que está apegado o sin un adulto significativo en otros ambientes.

Frecuentemente tiene dificultad para organizar tareas y actividades.

Pérdida importante de peso sin estar a dieta o aumento de peso (cambio mayor al 5% del peso en un mes).

Frecuentemente interrumpe o se entromete con los demás.

Frecuentemente molesta a las personas en forma deliberada.

Frecuentemente se distrae con facilidad con estímulos externos.

Frecuentemente está enojado y resentido.

Le cae bien toda la gente que conoce.

Frecuentemente muestra inquietud de manos y pies o se retuerce en su asiento.

Dificultad para conciliar el sueño, sueño inquieto y no reparador la mayoría de los días.

Engaños continuos en la escuela, principiando antes de los 13 años.

Frecuentemente es olvidadizo en las tareas diarias.

Ha robado confrontando a la víctima (asalto, arrebatar una bolsa, extorsión, robo a mano armada).

Frecuentemente empieza a contestar una pregunta antes de que esta se termine.

Irritabilidad la mayoría de los días.

Quejas repetitivas de síntomas físicos (dolor de cabeza, estómago, náuseas, vómito) cuando ocurre o se anticipa una separación de una persona significativa a la que está apegado.

Ha sido físicamente cruel con la gente.

Sentimiento de desesperanza.

Agitación o retardo psicomotor casi a diario.

Frecuentemente es vengativo o rencoroso.

Frecuentemente tiene dificultad para esperar su turno.

Dificultad para concentrarse o la mente se le pone en blanco la mayoría de los días.

Estado de ánimo deprimido la mayor parte del día, casi todos los días (en niños/adolescentes puede estar irritable).

Siempre sabe qué decirle a la gente.

Ha sido físicamente cruel con animales.

Se siente menos que los demás o con culpa excesiva o inapropiada casi a diario (sin ser solo auto-reproche o culpa por estar enfermo).